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sábado, 22 de septiembre de 2012

Consagrémonos al Señor



           Hace poco tuve la oportunidad de participar en una capacitación para líderes llevada a cabo a la estaca a la cual pertenezco. En esta capacitación, uno de los consejeros del Presidente de Estaca mostró un video que hizo un "click" en mí... Era un extracto del discurso de Élder Jeffrey R Holland donde relataba la historia de Pedro, Apóstol del Señor Jesucristo, quien consagró notablemente su vida al Señor. Ppensé en cuántos de nosotros como miembros de la Iglesia hemos hecho convenios sagrados en el templo, pero aún así muchos de nosotros dudamos a la hora de aceptar llamamientos. Hace poco tuve la oportunidad de compartir con una hermana que no se sentía preparada para servir en cierto llamamiento, por lo cual no aceptó el llamado de su obispo a servir en ese lugar. 

        Ahora, es cierto que los llamamientos son hechos por inspiración, así como los relevos... pero, a pesar de ello aún hay muchos SUDs que piensan que hay responsabilidades que son demasiado grandes para cumplir o que, hay miembros más capacitados para servir en dicha posición... Debo reconocer igualmente que hay otros tantos que esperan ansiosos ocupar posiciones que ellos consideran de mayor valor, y que no están dispuestos a servir en llamamientos que son demasiado sencillos o que no aportarán (según su opinión) de forma alguna a su enriquecimineto espiritual...

        La necesidad de CONSAGRARNOS al Señor, sigue estando latente. 

        La palabra consagrar significa hacer sagrado u ofrendar a lo sagrado. Podemos entonces entender que la consagración involucra entregar todo lo que tenemos como tiempo, dinero, voluntad, talentos, conocimiento, en fin, al Señor a fin de que el lo santifique y lo vuelva sagrado. El Élder Holland nos habla acerca de esta consagración desde una arista interesante.. El nos hace recordar aquella ocasión en que el Maestro le enseñó al Profeta y Presidente de la Iglesia (Pedro) la urgencia de consagrarse a la obra. 

        Aquellos que nos hemos bautizado hemos hecho el convenio de obedecer todos los mandamientos que el Señor ha relevado, y quienes hemos recibido la investidura del templo, nos comprometemos además a consagrarnos al engrandecimiento de la Obra del Señor en éstos, los últimos días. 

       Les invito a observar este video con el afán de aumentar nuestro nivel de consagración.. de recordar que cuando decidimos seguir a Jesucristo fue para siempre... 








martes, 28 de febrero de 2012

El élder Cook pronunciará un discurso a los jóvenes adultos en todo el mundo en un devocional de SEI


  Por Lok Yi Chan, Noticias y eventos de la Iglesia

  • 4 MARZO 2012
Fecha
4 marzo 2012

Los archivos de audio y video del devocional se publicarán en cesdevotionals.lds.org en varios idiomas en un plazo de tres semanas después de la transmisión.El élder Quentin L. Cook, del Quórum de los Doce Apóstoles, discursará en un devocional del SEI para jóvenes adultos de 18 a 30 años, solteros y casados, el 4 de marzo de 2012 a las 18:00 h, hora de Salt Lake City.
La transmisión de una hora de duración se realizará desde el campus de la Universidad Brigham Young–Idaho, en Rexburg, Idaho, EE. UU. y se retransmitirá posteriormente a diversas partes del mundo.
Los miembros pueden escuchar la transmisión de audio en directo en inglés en mormonchannel.org. El video en directo estará disponible en español, francés, inglés, lenguaje de señas estadounidense y portugués encesdevotionals.lds.org.
La transmisión también estará disponible en inglés enMormon Channel HD Radio y por los siguientes servicios de BYU Broadcasting: BYU Television (BYUtv), BYU Radio, KBYU-TV (canal 11) y KBYU-FM Radio (Clásica 89). Estará disponible en español y en portugués por el canal BYU Television International. Consulte la programación local para conocer la disponibilidad en su zona, o visitemormonchannel.org o byubroadcasting.org para obtener más información.
En muchas áreas, la transmisión satelital proporcionará los subtítulos en español, inglés y portugués.
Para transmitir este programa en secuencia mediante un reproductor Roku, los miembros pueden descargar la aplicación Mormon Channel de la tienda de Roku Channel Store. Se proporcionará en Roku el archivo del programa en inglés unos días después de la transmisión.
El devocional se retransmitirá a muchas partes del mundo el domingo siguiente.

martes, 31 de enero de 2012

Orientacíon Familiar

La orientación familiar:un servicio divino

Presidente Tomas S. Monson.

¿ Podemos acaso … llegar hasta aquellos de los que somos responsables y traerlos a la mesa del Señor para deleitarse en Su palabra, así como para gozar de la compañía de Su espíritu?

Esta ha sido una sesión de la conferencia caracterizada por la espiritualidad y se que ustedes y yo hemos sido edificados. Se ha declarado: “Donde esta el Presidente hay fortaleza; y el saber que el esta con nosotros y que esta presidiendo infunde fortaleza en toda la Iglesia” .
El presidente Hinckley ha tenido un programa exhaustivo el año pasado y ha dado su testimonio a miles de miembros y a otras personas en todas partes del mundo. Para muchos, la experiencia fue única, algo que nunca antes disfrutaron los miembros devotos de lugares lejanos con nombres difíciles de pronunciar; el agradece nuestras oraciones a su favor.
Además de tantas otras responsabilidades, el Presidente de la Iglesia recibe mucha correspondencia todos los días; recuerdo una de esas cartas y la comparto con ustedes. He cambiado el nombre del jovencito que escribe estas líneas, que dicen así:
“Estimado Presidente:
“Hola. Me llamo David Smith y vivo en un lugar donde los estorninos son muy malos; hacen nidos en el bote de mi abuelo y en todo el establo de papa y en todas partes. El abuelo y papa piensan que debo matarlos, pero mama opina que no. Se que la ley dice que esta bien matarlos, pero no le pido su opinión de cazador, sino de líder de la Iglesia
“Atentamente, David Smith
“P.D.: Un estornino es un ave negra que come los huevos de otras aves y hace otras cosas malas”.
Toda carta que llega se contesta. La respuesta, a esta en particular, la envió el Secretario de la Primera Presidencia, F. Michael Watson:
“Estimado David:
“Se me ha solicitado acusar recibo de tu carta del 30 de abril dirigida al Presidente de la Iglesia referida a los problemas que has tenido con los estorninos.
“La Iglesia no tiene una norma oficial en cuanto al asunto; la Primera Presidencia opina que tus padres deben decidir y brindarte la guía apropiada.
“Espero que esta información te sea de ayuda.
“Atentamente, F. Michael Watson”.
No le es posible al presidente Hinckley contestar personalmente cada carta, ni tampoco puede estar en todas partes; tampoco podemos aquellos que le ayudamos llegar a cada miembro de toda nación; sin embargo, por sabiduría del Señor se nos han dado pautas por las cuales los que poseemos el sacerdocio de Dios podemos servir, enseñar y testificar a las familias de la Iglesia. Sí, hablo de la orientación familiar.
Repasemos el consejo del Señor y de Sus Profetas con respecto a esta empresa vital.
El obispo de cada barrio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días asigna a poseedores del sacerdocio como maestros orientadores con objeto de visitar cada mes las casas de los miembros. Van en pareja; con frecuencia un joven del Sacerdocio Aarónico acompaña a un adulto del Sacerdocio de Melquisedec.
El programa de la orientación familiar es una consecuencia de la revelación moderna y comisiona a los ordenados al sacerdocio a “… enseñar, exponer, exhortar, bautizar y velar por la Iglesia … y visitar la casa de todos los miembros, y exhortarlos a orar vocalmente, así como en secreto, y a cumplir con todos los deberes familiares … velar siempre por los miembros de la iglesia, y estar con ellos y fortalecerlos; y cuidar de que no haya iniquidad en la iglesia, ni aspereza entre uno y otro, ni mentiras, ni difamaciones, ni calumnias” .
El presidente David 0. McKay amonestó: “La orientación familiar es una de nuestras oportunidades mas urgentes y compensadoras para criar, inspirar, aconsejar y guiar a los hijos de nuestro Padre … Es un servicio divino, un llamamiento divino. Como maestros orientadores, es nuestro deber llevar el espíritu divino a cada hogar y corazón. El amor por la obra y el mejor esfuerzo por llevarla a cabo le brindaran un gran gozo, paz y satisfacción al maestro noble y dedicado de los hijos de Dios” .
En el Libro de Mormón leemos que Alma consagraba “a todos los sacerdotes y a todos los maestros de ellos; y nadie era consagrado a menos que fuera hombre justo. Por tanto, velaban por su pueblo, y lo sustentaban con cosas pertenecientes a la rectitud” .
Al cumplir con nuestras responsabilidades en la orientación familiar, seremos sabios si aprendemos a comprender los desafíos de los miembros de cada familia; además, una visita de orientación familiar tendrá mas probabilidad de éxito si se realiza una cita de antemano.
Primero comparto con ustedes la carta que escribieron los maestros orientadores a la familia Farmer, la que la familia encontró pegada con cinta en la puerta del garaje cuando volvieron a casa, y comienza así: “Esperamos que hayan tenido una gran reunión de familia. Mientras ustedes estaban ausentes, nosotros, junto con mas o menos cincuenta de nuestros amigos, tuvimos una ‘gran fiesta en su casa’. Queremos agradecerles, desde lo profundo de nuestro corazón, los años de servicio desinteresado que ustedes dos nos han dado. Ustedes han sido como Cristo, ejemplos de servicio incansable hacia los demás; nunca podremos pagarles por ello y pensamos que seria bueno decirles gracias. Firmado: Sus maestros orientadores”.
cito ahora de la carta que me envió la hermana Mori Farmer:
“[ Después de haber leído la carta de nuestros maestros orientadores] entramos en la casa con grandes expectativas. Lo que encontramos nos sorprendió de tal manera que no pudimos decir palabra; me quede levantada toda la noche llorando debido a la generosidad de la gente de nuestro barrio.
“Nuestros maestros orientadores habían decidido que iban a reparar nuestras alfombras mientras estuviéramos ausentes; habían dejado los muebles en el patio de enfrente de casa mientras las alfombras se estiraban y se terminaban de colocar; un hombre del barrio se detuvo y preguntó que ocurría; luego regresó con pintura que valía cientos de dólares y dijo: ‘Podríamos aprovechar para pintar la casa mientras todo esta afuera’; otras personas vieron los autos en el frente y se detuvieron a ver que pasaba y, para cuando la semana finalizó, cincuenta personas habían estado ocupadas reparando, pintando, limpiando y cosiendo.
“Nuestros amigos y los miembros del barrio habían reparado nuestras alfombras mal puestas, pintado toda la casa, reparado los hoyos de las paredes, habían aceitado y barnizado los armarios de la cocina, puesto cortinas en las tres ventanas de la cocina y de la sala familiar, habían lavado la ropa, limpiado todas las habitaciones de la casa y las alfombras, arreglado los pestillos rotos y muchas otras cosas mas. Tratando de hacer una lista de las cosas maravillosas que hicieron por nosotros, llenamos tres paginas; todo ello se llevo a cabo entre el miércoles y el domingo, día en que llegamos.
“Casi toda persona con la que hablamos nos dijo, con lagrimas en los ojos, que experiencia espiritual había sido el participar en eso; nos hemos sentido en verdad humildes por la experiencia. Al contemplar nuestra casa, recordamos la gentileza y el gran sacrificio que hicieron al dar de su tiempo, de sus talentos y de su dinero a nuestra familia. Los maestros orientadores han sido verdaderos ángeles en nuestra vida; nunca los olvidaremos, ni nos olvidaremos de lo que hicieron por nosotros”.
Otros ejemplos podrían citarse también. Sin embargo, me referiré a un ejemplo para describir que tipo de maestros orientadores debemos ser. “Hay un Maestro, cuya vida sobrepasa a todas las demás. El enseñó sobre la vida y la muerte, sobre el deber y el destino; vivió para servir y no pata ser servido; no para recibir, sino para dar; no para salvar Su vida, sino para sacrificarla por los demás. Describió un amor mas hermoso que la lujuria, una pobreza mas rica que el tesoro. Se dijo de este Maestro que El enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. En el mundo de hoy, cuando muchos hombres tienen avaricia de oro y de gloria y los dominan las filosofías de los hombres, recuerden que ese Maestro nunca escribió nada; sólo una vez, escribió sobre la arena y el viento destruyó para siempre Su escrito. Sus leyes no se inscribieron sobre la roca, sino en el corazón de los hombres” . Hablo del Maestro de maestros, Jesucristo, el Hijo de Dios, el Salvador y Redentor de la humanidad. El relato bíblico dice de El: “… anduvo haciendo bienes” . Con El como nuestro Guía y Ejemplo infalible, estaremos capacitados para recibir Su ayuda divina en nuestra orientación familiar. Se bendecirán las vidas; se consolaran los corazones; las almas se salvaran.
En el nombre de Jesucristo. Amen.
Conferencia general Octubre 1997

lunes, 23 de enero de 2012

Adiós al viejo Facebook


Chaucito Sud Latinoamerica (Facebook)


Como dice el título, ha llegado el momento de trasladar nuestra amistad hasta este sitio. El blog http://sudlatinoamerica.blogspot.com ha sido creado a partir de nuestro antiguo perfil en Féisbuk ("Facebook" para quienes no entendieron je je) puesto que, allí llegamos al límite de  5.000 amigos (muy poco para ser una red social tan importante).

 Bueno, la cosa es que decidimos compartir muuuuchas cosas más con los santos de Latino-américa, y como nos era muy difícil a través del portal anterior, acá estamos...

Esperamos haber sido un aporte a cada uno de ustedes en diversas partes de Latino-américa, esperamos haberles edificado y fortalecido, aunque sea de un método "virtual". Ése es justamente el propósito de compartir verdades vía Internet... el de "Fortalecer a [nuestros] hermanos en todas [nuestras] conversaciones" (Dyc 108:7). Por lo tanto, miramos hacia ése objetivo.

Mediante este blog compartiremos discursos, noticias, datos interesantes, etc etc etc... la cosa es seguir conectados con cada uno de ustedes.... Igualmente esperamos con ansias sus comentarios en nuestros artículos para ver sus impresiones y opiniones... (de igual modo las sugerencias).

Bueno, basta de bla bla por hoy. Mensajes privados por favor a sudlatinoamerica@gmail.com

Pronto dejaremos de publicar contenido en el muro de Facebook, así que éste será nuestro principal medio de contacto... ah!.. si quieren enviar algún archivo SUD mándenlo al e-mail más arriba escrito.

"Traspasar lo Señalado" (discurzaso)

Otro discurso bueeeenooo... 


TRASPASAR LO SEÑALADO
 Quentin L. Cook

El centrarse en las filosofías de los hombres, el enfrascarse en analizar con afán desmedido asuntos de doctrina que no se consideran esenciales, y el poner las reglas en un plano más elevado que la doctrina, son formas de traspasar lo señalado.


POR EL ELDER QUENTIN L. COOK
De los Setenta 
Vivimos en un mundo en el que, por encima de todo, se busca y se publica por todo el orbe lo que está “de moda”, el cotilleo, la comidilla, la “novedad”. Las películas, la televisión y otros medios de comunicación suelen hacer hincapié en hazañas puramente simbólicas y de poco valor, en las personas que no son capaces de funcionar normalmente en la sociedad, en el conflicto y en la sexualidad, en vez de celebrar los callados actos cotidianos de sacrificio, de servicio y amor que son parte integral del mensaje y del ejemplo del Salvador. La loca carrera por hallar lo novedoso por lo general suele arrollar a la verdad.
En el capítulo 17 de Hechos se encuentra el relato de la visita que hizo el apóstol Pablo a Atenas, ciudad que llevaba tiempo en un periodo de decadencia, pero que aún se sentía orgullosa de sus tradiciones filosóficas. En el relato se mencionan a los estoicos y los epicúreos, cuyas filosofías eran las más predominantes de la época. Los estoicos creían que el mayor bien era la virtud, mientras que los epicúreos creían que era el placer. Muchos estoicos se habían envanecido y utilizaban la filosofía como un “un manto para cubrir la ambición y la iniquidad”. Muchos epicúreos se habían convertido en hedonistas, personas cuyo lema era “comamos y bebamos, pues mañana moriremos”1.
Se invitó a Pablo a dirigirse a esta difícil mezcla de personas en la colina de Marte, y en Hechos 17:21 leemos: “Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo” (cursiva agregada).

Pablo intentó captar su atención refiriéndose a un altar que contenía la inscripción “Al Dios no conocido”, pero en realidad su mensaje versó sobre la resurrección de Jesucristo. Cuando la multitud se percató de la naturaleza religiosa del mensaje, algunos empezaron a burlarse de él, mientras que otros, igualmente faltos de interés pero quizás más educados, le dijeron: “…Ya te oiremos acerca de esto otra vez” (Hechos 17:32).

La respuesta de los atenienses a Pablo no fue diferente de la de las personas descritas por el profeta Jacob durante un periodo anterior: “Pero he aquí, los judíos fueron un pueblo de dura cerviz; y despreciaron las palabras de claridad, y mataron a los profetas, y procuraron cosas que no podían entender. Por tanto, a causa de su ceguedad, la cual vino por III traspasar lo señalado III, es menester que caigan; porque Dios les ha quitado su claridad y les ha entregado muchas cosas que no pueden entender, porque así lo desearon; y porque así lo desearon, Dios lo ha hecho, a fin de que tropiecen” (Jacob 4:14; cursiva agregada).

Hoy día existe la tendencia en algunos de nosotros de “traspasar lo señalado” en vez de mantener un testimonio de los principios básicos del Evangelio. Hacemos esto cuando sustituimos las verdades del Evangelio con las filosofías de los hombres, cuando nos volvemos fanáticos en lo que respecta a algún punto en particular del Evangelio, cuando buscamos hazañas puramente simbólicas a expensas de la consagración diaria, o ponemos las reglas por encima de la doctrina. El evitar esos comportamientos nos ayudará a evitar la ceguera y los tropiezos teológicos que describe Jacob.
continua…
La sustitución de las verdades del Evangelio por las filosofías de los hombres
Al traspasar lo señalado, vemos más allá de Cristo, el único nombre dado bajo el cielo mediante el cual podemos ser salvos.
A algunas personas parece avergonzarles la sencillez del mensaje del Salvador y quieren añadir complejidad, e incluso obscuridad, a la verdad para hacerla más intelectualmente estimulante o más compatible con las tendencias académicas actuales. La Apostasía tuvo lugar, en parte, debido a este problema. Los primeros cristianos adoptaron las tradiciones filosóficas griegas e intentaron reconciliar sus propias creencias con la cultura ya existente. El historiador Will Durrant escribió: “El cristianismo no destruyó el paganismo, sino que lo adoptó. La mentalidad griega, moribunda, revivió gracias a los que se adaptaron, en parte, a su manera de pensar”2. Algunos, con su falta de madurez espiritual, intentan parecer sofisticados e intelectuales; en vez de aceptar la revelación, prefieren analizarla minuciosamente y añadir dimensiones y variaciones de significado que distorsionan sus hermosas verdades. Tal como señaló el élder Neal A. Maxwell, del Quórum de los Doce Apóstoles: “El pueblo judío… rechazó el Evangelio, en parte, porque carecía de aspectos intelectuales que fuesen lo suficientemente extravagantes”3. Traspasamos lo señalado cuando nos negamos a aceptar las verdades sencillas del Evangelio tal y como son.
El fanatismo evangélico
Otra señal de inmadurez espiritual, y a veces de apostasía, ocurre cuando uno se centra en ciertos principios del Evangelio o se enfrasca en analizar con afán desmedido asuntos de doctrina que no se consideran esenciales. Casi toda virtud que se lleva al extremo se convierte en un vicio.
Algunos miembros han querido hacer adiciones considerables a varias doctrinas. Un ejemplo de ello podría ser cuando uno aboga por adendas a la Palabra de Sabiduría que no han sido autorizadas por la Primera Presidencia, y tratan de ganarse a otras personas para que adopten sus interpretaciones. Si convertimos una ley de salud o cualquier otro principio en una forma de fanatismo religioso, estamos traspasando lo señalado.

Ciertas personas que no están autorizadas para hacerlo, quieren hablar por las Autoridades Generales e indican que su mensaje contiene la “vianda” que estas Autoridades enseñarían si no estuvieran obligados a enseñar únicamente la “leche” [véase 1 Corintios 3:2]. Otros desean aconsejar a las Autoridades Generales y critican todas las enseñanzas que no se adhieren a la versión que ellos tienen de lo que se debiera impartir.

El Señor dijo sobre la doctrina importante: “Quien declare más o menos que esto no es de mí” (D. y C. 10:68) y “porque lo que sea más o menos que esto, de mal procede” (D. y C. 124:120). Traspasamos lo señalado si elevamos cualquier principio, no importa lo valioso que pueda ser, a una preeminencia tal que disminuya nuestro compromiso con otros principios igualmente importantes o si adoptamos una postura contraria a las enseñanzas de las Autoridades Generales.
Hazañas puramente simbólicas y de poco valor como sustituto de la consagracion diaria
En una disertacion ofrecida en la Universidad Brigham Young, James S. Jardine, ex director del consejo de administración de la Universidad de Utah, indicó que, cuando él era estudiante, pensó en “consagrar [su] vida por medio de una gran hazaña”, pero se dio cuenta de que “la consagración no es un hecho aislado en la vida, sino una devoción diaria”4.
Cuando era joven, yo también quería probarme mediante algún hecho heroico. Mi bisabuelo, David Patten Kimball, fue uno de los jóvenes que ayudó a los integrantes de la compañía de carros de mano de Martin a cruzar el río Sweetwater. Eso me parecía el tipo de consagración que yo buscaba. Tiempo después, cuando visité a mi abuelo Crozier Kimball, me explicó que cuando el presidente Brigham Young envió a los hombres en su misión de rescate, les dijo que hicieran todo lo posible por salvar a la compañía de carros de mano. Su consagración consistió específicamente en “seguir al profeta”. Mi abuelo me dijo que la dedicación constante y fiel al deber o a un principio es algo digno de mucha admiración. Del mismo modo que para David Patten Kimball fue una hazaña heroica el ayudar a rescatar a los pioneros, podría ser igualmente un acto de heroísmo hoy día el seguir al profeta al no ver películas inmorales o abstenerse de emplear un lenguaje soez.

Mi presidente de misión me ayudó a poner todo esto en la debida perspectiva y me enseñó que, en algunos casos, el intentar realizar un acto heroico puede ser una forma de traspasar lo señalado. Éel compartió conmigo un maravilloso poema que, en parte, dice:

A grandes alturas podría el hombre llegar,
Con un fuerte arranque de energía.
Las más blancas luces podría soportar,
de los Cielos, en una hora de alegría.
Mas, difícil es la lucha de la vida;
a las penas tener que dar la bienvenida,
y al murmurar dar la despedida.
Para probar cada uno su grandeza
A cada día hará frente con certeza.5

Algunos miembros expresan que se comprometerían con entusiasmo si se les diera un llamamiento importante, pero no consideran que el de maestro orientador o de maestra visitante sea lo suficientemente meritorio o heroico para que tengan que dedicarle un gran esfuerzo.

Dios nos utiliza “no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo” (2 Timoteo 1:9). Traspasamos lo señalado si nuestra consagración es condicional o no implica una devoción diaria.

El poner las reglas en un plano más elevado que la doctrina
Al Salvador le preocupa cuando la gente pone las reglas en un plano más elevado que la doctrina. En Mateo 23:23 leemos: “°Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”.
El élder Bruce R. McConkie (1915≠1985), del Quórum de los Doce Apóstoles, señaló que las enseñanzas de Jacob respecto a traspasar lo señalado se aplicaban a los judíos de la época de Jesús: “Tomaron las cosas claras y sencillas de la religión pura y les añadieron un sinnúmero de interpretaciones propias; las embellecieron con rituales y prácticas adicionales y tomaron una forma feliz y dichosa de adoración y la convirtieron en un sistema represivo, restringido y depresivo de ritos y prácticas. El espíritu viviente de la ley del Señor se convirtió en sus manos en la letra muerta del ritualismo judío”6.

Por lo general, la doctrina responde a la pregunta “¿por qué?”, mientras que los principios responden a la pregunta “¿qué?”. Siempre que hacemos hincapié en cómo hacer algo sin referencia al porqué lo hacemos o a qué hacemos, nos arriesgamos a traspasar lo señalado. En última instancia, caemos en la trampa que Pablo describió a los corintios:
“…la letra mata, mas el espíritu vivifica” (2 Corintios 3:6).

El élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, ha empleado el ejemplo de enseñar a los diáconos del Sacerdocio Aarónico las doctrinas y los principios de la reunión sacramental para que entiendan que las reglas que siguen (como el vestir camisa blanca y corbata siempre que sea posible y repartir la Santa Cena sin causar distracciones) apoyan lo que el Señor desearía que hiciéramos en esta reunión (renovar nuestros convenios y recordar la Expiación de manera reverente)7. En muchos aspectos, se nos guía únicamente mediante doctrinas y principios, en vez de reglas. El profeta José Smith enseñó: “Les enseño principios correctos y ellos se gobiernan a sí mismos”8. Somos responsables ante el Señor de la forma en que respondemos en este tipo de situaciones.

Las personas que se comprometen a seguir las reglas sin tener en cuenta la doctrina y el principio son particularmente susceptibles a traspasar lo señalado. Igualmente peligrosos son aquellos que quedan atrapados por las reglas, sin siquiera recordar por qué se dieron, y, por ende, están menos dispuestos a aceptar los cambios que plantea la revelación continua.
Cristo es lo “señalado”
Al traspasar lo señalado, vemos más allá de Cristo, el único nombre dado bajo el cielo mediante el cual podemos ser salvos. El élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo: “Jacob vio que los judíos procurarían `traspasar lo señalado’ y tropezarían en su búsqueda del Santo de Israel, el literal Hijo de Dios que sería conocido como Jesucristo: `A causa del tropiezo de los judíos, ellos rechazarán la roca sobre la cual podrían edificar y tener fundamento seguro’ “9.
Una de las grandes tragedias de nuestra época es que muchos así llamados eruditos cristianos se niegan a aceptar la divinidad de Jesucristo. Para algunos no es más que un gran maestro. Éste es el ejemplo definitivo de traspasar lo señalado. Sucedió en la época de Jacob, sucedió en el meridiano de los tiempos cuando el Salvador estuvo en la tierra y sucede hoy día cuando se ha restaurado el Evangelio.

Uno de los grandes retos de esta vida es aceptar a Cristo como la persona que es en realidad: el Salvador resucitado del mundo, nuestro Redentor, nuestro Señor y Maestro, nuestro Abogado ante el Padre. Cuando Él sea el cimiento de todo lo que hagamos y seamos, evitaremos la ceguera teológica que resulta de traspasar lo señalado y cosecharemos las gloriosas bendiciones que Él nos ha prometido. “…Ven a mí, tú, que bendito eres”, dice a todo el que le sigue; “hay un lugar preparado para ti en las mansiones de mi Padre” (Enós 1:27).
Liahona, Marzo 2003.

"Cómo ayudar a los conversos nuevos a mantenerse fuertes" Susan W. Tanner

CONVERSOS - Tema interesaaaante... Menos del 25% de las personas que se bautizan en un año son retenidas en la Iglesia. La Gran mayoría de ellas se extravía antes de cumplir un año como miembro. Algunos regresan después de mucho tiempo...pero sólo algunos. Este es un buen Discurso de la Hermana Susan Tanner. Bueno, acá se los dejo.

"Cómo ayudar a los conversos nuevos a mantenerse fuertes"


POR SUSAN W. TANNER

Presidenta General de las Mujeres Jóvenes de 2002 a 2008


Hace un tiempo, cuando fui a visitar el sur de Brasil, mi esposo me acompañó, pues ésa era la región donde prestó servicio misional. Una noche, al llegar para una reunión, nos recibió en la puerta una hermana joven que se presentó como mi intérprete para esa reunión. Emocionada, se dirigió a mi marido, diciendo: “Élder Tanner, usted fue el que llevó el Evangelio a mi familia hace muchos años; yo era muy pequeña, pero crecí oyendo su nombre relacionado con los primeros bautismos de nuestra familia”. Después nos habló de la fidelidad de cada uno de sus familiares en la Iglesia a través de los años. ¡Qué conmovedor fue aquel encuentro!

Durante la reunión, al observar a los presentes, mi esposo vio aquí y allí entre la congregación a otras personas a las que había enseñado el Evangelio y que habían permanecido fieles. Cuando dio su testimonio, expresó el gozo que sentía al saber de su continua fidelidad; dijo que recordaba la historia del Libro de Mormón, cuando en uno de sus viajes Alma se encontró con sus amados amigos, los hijos de Mosíah:

“Estos hijos de Mosíah estaban con Alma en la ocasión en que el ángel se le apareció por primera vez; por tanto, Alma se alegró muchísimo de ver a sus hermanos, y lo que aumentó más su gozo fue que aún eran sus hermanos en el Señor” (Alma 17:2; cursiva agregada).

Aquella noche en Brasil, mi esposo también se encontró con amigos queridos del pasado que “aún eran sus hermanos [y hermanas] en el Señor”.

Ése es el deseo de todo misionero fiel: que los conversos nuevos se queden en la Iglesia y sean “fortalecido[s] en el conocimiento de la verdad” (Alma 17:2). Ése es el deseo de todos los padres fieles: que sus hijos permanezcan leales a la fe; es también el deseo de los líderes de la Iglesia para los miembros a quienes cuidan, y es el deseo de corazón que tiene nuestro Padre Celestial para Sus hijos (véase Moisés 1:39).

Busquemos a los que se extravían
Me conmueve ver cuántas veces expresa el Señor Su amor por Su pueblo, aun cuando se desvían, tal vez especialmente cuando se desvían. Piensen en las parábolas del Salvador sobre seres u objetos perdidos: la oveja, la moneda, el hijo pródigo (véase Lucas 15). El pastor va en busca de la oveja perdida; la mujer revisa diligentemente su casa buscando la moneda de plata; el padre corrió a recibir a su hijo extraviado “cuando aún estaba lejos… y se echó sobre su cuello, y le besó” (Lucas 15:20). Así también, en la parábola del olivo percibimos el paciente amor del Señor por los que se extravían (véase Jacob 5). Una y otra vez el Señor de la viña se lamenta diciendo: “…Me aflige que tenga que perder este árbol” (Jacob 5:7, 11, 13, 32). A través del libro de Isaías, vemos que el Señor asegura a la nación de Israel que Él no puede olvidarla: “He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida” (Isaías 49:16). Y en el libro de Ezequiel dice: “Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada, vendaré la perniquebrada” (Ezequiel 34:16).

Cuando participamos en la obra de retención y reactivación, nos convertimos en agentes con el Señor en la amorosa labor de buscar a nuestros hermanos y hermanas que pueden ser la oveja perdida, la moneda perdida o el hijo pródigo.

La entrada a un mundo nuevo
El camino puede ser difícil para los que son nuevos en la Iglesia a medida que se adaptan a ese gran cambio en su vida. Una miembro nueva lo describió, diciendo: “Cuando de investigadores pasamos a ser miembros de la Iglesia, nos sorprende descubrir que hemos entrado en un mundo completamente extraño, un mundo que tiene sus propias tradiciones, cultura y lenguaje. Descubrimos que no hay una sola persona ni un punto de referencia a donde acudir en busca de orientación en nuestro viaje a este mundo nuevo” 1 .

El presidente Gordon B. Hinckley (1910–2008) ha enseñado muchas veces que tanto los miembros nuevos como los que se han apartado necesitan nuestra ayuda. Necesitan un amigo, una responsabilidad y alimento espiritual, tal como se enseña en el Libro de Moroni: “Y después que habían sido recibidos por el bautismo… eran contados entre los del pueblo de la iglesia de Cristo; y se inscribían sus nombres, a fin de que se hiciese memoria de ellos y fuesen nutridos por la buena palabra de Dios, para guardarlos en el camino recto…” (Moroni 6:4).

Durante ese mismo viaje a Brasil, fui a visitar a muchas jóvenes en su casa con el deseo de “hacer memoria” de ellas y “nutrirlas”. Algunas eran totalmente valientes en su testimonio, mientras que otras ya no estaban activas en la Iglesia; a cada una de éstas les pregunté si podían repetir el lema de las Mujeres Jóvenes, ¡y todas lo sabían! Después pregunté a cada una cuál de los valores de las Mujeres Jóvenes era más importante para ella y por qué; al oír sus respuestas, sentí el Espíritu y me di cuenta de que quedaba por lo menos una chispa de fe en las que ya no asistían a la iglesia. Pensé que si alguien las recordara y las amara y nutriera esa pequeña chispa de fe, su luz volvería a resplandecer.

La responsabilidad personal
El nutrir con la buena palabra de Dios implica el hecho de estar atentos al progreso y bienestar espiritual de los demás, de la misma forma en que nutrimos nuestro cuerpo físico. Aunque los padres, los líderes y los amigos deben ayudar en ese proceso, los conversos nuevos, los jóvenes inquisitivos y los miembros débiles en la fe también tienen la responsabilidad personal de ayudarse a sí mismos. La mejor manera de hacerlo es mediante el estudio individual del Evangelio.

Recuerdo bien el verano en que me gradué de la secundaria; para mí fue un período espiritualmente difícil mientras trataba de abrirme camino en el Evangelio, como lo hacen muchos conversos nuevos. El antídoto que utilizaba para esas dificultades era la lectura y el estudio diligentes y diarios del Libro de Mormón, al que a menudo dedicaba largos ratos. Todavía llevo en la memoria algunos de aquellos momentos llenos del Espíritu. Ésa fue la época en que puse el fundamento para el cultivo y el progreso de mi testimonio.

Además de recordar y nutrir a aquellos que estén perdidos o apartados, es preciso que les demos la oportunidad de prestar servicio. El Salvador aconsejó lo siguiente al apóstol Pedro: “…y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Lucas 22:32). Los llamamientos de la Iglesia dan a los miembros la oportunidad de fortalecer a los demás y, al prestar ese servicio, de progresar también ellos mismos.

Cuando mis hijos eran adolescentes y a veces no querían ir a la Mutual o a otras reuniones, yo les hablaba de su responsabilidad; les decía que no siempre vamos a una reunión por lo que podamos sacar de ella sino por lo que podamos contribuir. Con frecuencia les explicaba: “Tú necesitas la Iglesia y la Iglesia te necesita a ti”. Los conversos nuevos y los miembros menos activos tienen que sentir que se les necesita porque así es, se les necesita.

Una obra que es para todos
Todos estamos embarcados en el proceso de la retención de miembros; es el proceso constante de la conversión, de volvernos al Señor y de volver continuamente a Él. Alma se refiere a eso como un gran cambio (véase Alma 5:14). La conversión es la obra que estamos llevando a cabo, ya sea que trabajemos con investigadores, con jóvenes, con miembros menos activos o incluso con los miembros activos. Todos debemos estar consagrados a trabajar en la obra del Señor, a fin de llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna de Sus hijos (véase Moisés 1:39).

Mi esposo escribió esto en su diario de la misión: “La conversión es el milagro más grande; es más grandioso aún que sanar a los enfermos o levantar a los muertos, pues, mientras que una persona que es sanada al fin caerá enferma nuevamente y por último morirá, el milagro de la conversión puede durar para siempre y tener trascendencia eterna tanto para el converso como para su posteridad; gracias a ese milagro, se sana y se redime de la muerte a generaciones enteras”.

Unámonos al Señor en la búsqueda de lo que se ha perdido, en traer nuevamente lo que se ha extraviado y en reparar lo que se ha roto. Luego, en aquel gran día del Señor, podremos regocijarnos, como mi esposo cuando volvió al lugar de su misión, al encontrar que aquellos a quienes hemos amado en el Evangelio son todavía nuestros hermanos y hermanas en el Señor.

Los miembros nuevos y los que están desviándose precisan nuestra ayuda; necesitan un amigo, una responsabilidad y alimento espiritual.

Ilustración fotográfica por Steve Bunderson; Me trajeron de regreso, por Steve Kropp.

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Nota

1. Citado por el presidente Gordon B. Hinckley, en “Apacienta mis ovejas”, Liahona, julio de 1999, pág. 122.

Discurso tomado de: http://lds.org/liahona/2009/02/9?lang=spa